Guía contra la rebeldía
Según la Organización Panamericana de la Salud a partir de los 2 años, los niños deciden muchas de las compras de sus padres. Pero no solo esto, en ocasiones adquieren el control de nuestra vida, sobretodo cuando el agotamiento vence a la tenacidad que se requiere para imponerles límites y reglas. Con esta realidad en mente, es que a veces nos rebelamos a las recomendaciones de los especialistas de educarlos con mayor comunicación, pero con firmeza.
Nos informamos constantemente, al punto de que ciertos términos como tiempo fuera para castigarlos, o la técnica de “en 5 minutos” para bañarlos o dormirlos, son ahora la “jerga” de las mamás modernas que luchan diariamente por cumplirlas, aunque a veces impliquen pequeños desvaríos. Como cuando mi hija me dice a mi que espera la cena “¡en 5 minutos!”.
Hoy comparto esta guía de mi imaginación, no para vencer la indisciplina de nuestros hijos porque para ello están los consejos de nuestros especialistas, sino para vencer nuestra propia rebeldía, ante el estrés de nuestras múltiples funciones. El reto está en no convertir lo que se piensa en realidad…
Sea comprensiva: Muestre empatía con su hijo y no se enoje, aún cuando los vecinos escuchen el berrinche.
Rebeldía por vencer: Las ganas de regalarlo a sus vecinos.
Ponga límites: Explíqueselos de una forma clara y cuando le pegue a su hermano mantenga la calma y recúerdele las reglas con firmeza.
Rebeldía por vencer: Mientras se las recuerda de una forma dulce, meterle un pellizco y hacer cara de loca.
Escoja sus batallas: Si su hija quiere vestirse con la blusa de “fresita” y el pantalón de “campanita”, aunque los colores no combinen y parezca un payaso, relájese, no todas las batallas pueden pelearse.
Rebeldía por vencer: Lucha libre para ponerle la mudada de “dominguear”.
Insista en una buena alimentación: Un niño necesita probar un alimento por lo menos 13 veces antes de desistir.
Rebeldía por vencer: “Si te comés todo los vegetales te compro unas papas fritas”.
Dele un giro positivo al no: En vez de decirle que no toque los floreros de cristal, enséñele todo aquello con lo que sí puede jugar.
Rebeldía por vencer: Quedar afónica mientras desesperadamente grita ¡Te dije que Noooooo!.
Respete su edad y su etapa: Muchas veces su hijo no sigue sus instrucciones porque no sabe cómo hacerlo. Para que aprenda, hágalo usted con él y no le reclame por situaciones que ni él mismo entiende.
Rebeldía por vencer: Aprender a caminar apartando los juguetes para no caerse o el preguntarle una y otra vez, ¿porqué te orinaste en la alfombra de la sala?, mientras ella contesta frustrada: “¡No sé mamita!”.
Aprenda a ignorarlo: Haga valer su NO cuando su hijo insiste en obtener algo y si ya le explicó con firmeza su decisión ignore su berrinche.
Rebeldía por vencer: Que quien termine llorando sea usted mientras escucha como el berrinche contagió a sus otros hijos.
Recuerde: Aunque a veces no lo parezca, nosotras tenemos el control, solo hay que ser valiente y persistente.
**** Aplican restricciones… (en casos de desahogo)
(Fuente: mamajoven.com)